La única vía para volver sería una pelota. Sí, una pelota que pareciera incapaz de daño alguno y nos recuerde a la infancia.
¿Qué daño nos podría ocasionar?
já, ilusos!, El Rebote...,
el rebote en sí, o el que te estampes contra un muro sólido o frágil, o más aún el hecho de no tenerlo y que te vayas ,carajo , derechito a la mierda, a ese viaje sin retorno. Puedes llamarle Júpiter o ... Neptuno,
qué se yo.
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