me encanta pasar con el unico bus que va directo al Rímac,
ver el desierto de mi distrito, tan mediaticamente poblado, en las mañanas frias y grises
- pero no tristes-, como
hoy
escuchar esas emisorias de radio donde pasan música antigua:
felicidad, la inoxidable (tus mejores recuerdos)
ver a unos muchachos sin rumbo agitando sueños o su equivalente:
latas de spray
ver esos carteles naranja ordenando
"desvío" "disminuir velocidad"
;a los
hombres-mujeres-niños
parados en sus respectivos paraderos esperando llegar a un destino
ver mis aspectos en una tienda de espejos o espectros
ver una multitud de carteles geométricamente calculados anunciando transacciones de "
dinero y necesidad"
ese tramo entre la Av. Banchero, la Av. San Martín y el paradero 9
donde se arreglan y venden vehículos de segunda mano
disfruto de observar los escarabajos multicolores volkswagen y
de distinguir rostros de rostros...
stop
la tristeza se presenta en mi
en intervalos no predecibles
(pero continuo...)
VENDEDORES DE BUS
caramelos
gomitas
colección de agujas;
de peines;
de hilos;
de sucesos penitenciarios
los desvios me hacen tardar para llegar a mi destino
pero sin duda disfruto el viaje que me obsequia nuevas formas y fondos
más amor que se cocina
hombres trabajando de madrugada,
tan temprano
todo para que llegue el tren y con él más amor
pero finalmente a la casa de cuervos nunca llega.
Este lugar me encanta,
asómate a la ventana si pasas por Chacarilla de Otero, por la bienvenida a la urbanizacion San Silvestre,esta al lado de un grifo de gas natural
al su lado hay tres tendidos de cables electricos cada uno encima de otro
donde se posan las aves curiosamente
al pasar por esta plazita con mi nave
muchas veces no quise aceptar mi predicción:
que te estabas yendo... te irías
te fuiste, y me fui luego yo, aunque parezca lo contrario
el limite entre san juan de lurigancho y el rimac es excitante y tan sacado de lo irreal
los cerros las casas la arquitectura caotica salida o entrada del manicomio
Lima te asomas, chao me voy x este desvio
olas plazas de los descalzos gradas y caminar bajo la lluvia
encontrarte evadir un saludo luego darlo
abrir una puerta pasar queriendo ser desapercibida
inútil
sentarme a escuchar y no hallarse.
yo no amo llegar amo el viaje